miércoles, 3 de junio de 2015

Con las piernas de la imaginación






Carmen Rivas. Collage


"La imaginación es la capacidad de representar en la intuición un objeto aún sin que esté presente"
I. Kant. "Crítica de la razón pura"

Me gustaría citar a Hume para, salvando las distancias intelectuales claro, comentaros un sentimiento que comparto. Dice en " De mi propia vida" breve autobiografía que escribió cuando estaba muy enfermo y supo que su hora se acercaba: "... a pesar de mi gran empeoramiento, mi ánimo no ha decaído ni por un instante, poseo  la misma pasión de siempre  por el estudio y gozo igual de la compañía de los otros"  Muchas son las declaraciones en este mismo sentido hechas por personas, conocidas o no, en momentos difíciles de afectación del cuerpo con cierta gravedad. Por suerte, yo también puedo decir lo mismo, mi ánimo no ha decaído un solo instante. Yo lo atribuyo a la facultad personalísima, única,  que tenemos los humanos a diferencia del resto de los animales, esto es la imaginación. A la imaginación, que nos parece algo intangible y vaporoso, difícil de controlar, aunque no lo es más que el entendimiento, la sensibilidad, o la experiencia, ideas al fin y al cabo, pensamientos evanescentes, le afecta poco un diagnóstico médico, sigue a lo suyo, hasta el último momento, aunque me temo que la imaginación, como todo lo demás,  aunque nos venga de serie, es una instancia de la sensibilidad que conviene ejercitar, hacerla crecer y no es tarea  muy difícil, basta con escuchar los cantos de sirenas que albergamos en nuestro interior y dejarnos llevar. 

Nunca había dado un valor a  esta herramienta que es la imaginación como ahora que me ha ayudado tanto y se ha convertido en mis auténticas piernas. Con las piernas de la imaginación he podido correr en sueños, y he visitado países, ciudades, salones, granjas, naturalezas inéditas...  Todos esos mundos que nos ofrecen la literatura, el cine, la música... amados con tanta pasión, han permanecido al margen del sufrimiento del cuerpo. Emociones intactas, reir, llorar, asombrarte, vibrar, desear.

En esta primera entrada dedicada a los productos de la imaginación  voy a hacer una lista pequeña de  mis emociones con algunos  libros:
Descubrir a Chirbes: en "Los disparos del cazador" "En la orilla".,admirar por fin un autor español de obras maestras. 
Abrir nuevos horizontes con los pioneros del oeste americano en la maravillosa narración de Wallace Stegner " Angulo de reposo"
Divertirte con el originalísimo personaje de Steve Tesich: "Karoo". De lo mejorcito.que he leído nunca.
Dejarte fascinar por los entresijos de la biografía de " Limonov" de Enmanuelle Carrere.
Compartir las deliciosas  vicisitudes de la vida y profesión del veterinario James Herriot en " Las cosas brillantes y hermosas"
Soportar la crudeza de la vida reflejada en "El Gran  Cuaderno" de Agota  Kristof,
No poder levantar la vista del libro cuando lees la extraordinaria prosa de Stefan Zweig en " Memorias de un europeo"
Conjurarte con la investigación de Gregorio Morán en "El cura y los mandarines", imprescindible relato de la relación de los políticos y los intelectuales españoles desde los años sesenta.
Disfrutar con las curiosidades de la trama de "Nos vemos allá arriba" de Pierre Lamaitre, que leo ahora mismo.  
Por citar algunos de los libros leídos y que recomendaría encarecidamente,;


Continuará. Esdedesear

P.D. Va de libros y no quiero dejar de recomendar el de un amigo, encontrado en este otro espacio de la imaginación, que me reconforta con su generosa lealtad, "Perlas, Rojas" de Arturo R. Camba, bello y emocionado poemario. Y la ilustradora, también leal amiga, Pilar F. Pinedo. Les debo muchas emociones.

domingo, 24 de mayo de 2015

EL MAL NECESARIO


PROPOSICIÓN VI 
En la medida en que el alma entiende todas las cosas como necesarias, tiene un mayor poder sobre los afectos, o sea, padece menos por causa de ellos. Demostración: El alma conoce que todas las cosas son necesarias (por la Proposición 29 de la Parte I), y que están determinadas a existir y obrar en virtud de una infinita conexión de causas (por la Proposición 28 de la Parte I); y así (por la Proposición anterior) logra padecer menos en virtud de los afectos que de ellas nacen, y (por la Proposición 48 de la Parte III) experimenta menores afectos hacia ellas. Q.E.D. Escolio: Cuanto más versa este conocimiento —a saber: el de que las cosas son necesarias— sobre cosas singulares que nos imaginamos con mayor distinción y vivacidad, tanto mayor es esa potencia del alma sobre los afectos, como lo atestigua también la experiencia. En efecto, vemos que la tristeza ocasionada por la desaparición de un bien se mitiga tan pronto como el hombre que lo ha perdido considera que ese bien no podía ser conservado de ningún modo. Así también, vemos que nadie siente conmiseración hacia un niño porque no sepa hablar, andar, razonar, y por vivir, en fin, tantos años como inconsciente de sí mismo. Si la mayor parte de los hombres naciesen adultos, y sólo hubiera algún que otro niño, entonces todos compadecerían al que naciese niño, porque en caso tal se consideraría a la infancia no como algo natural y necesario, sino como un vicio o pecado de la naturaleza. Podríamos hacer otras muchas observaciones de este género.

De Ética de Spinoza


De viaje por la sierra del Gerês, en el norte de Portugal, en sendos coches, de repente, uno de ellos, que ya empezaba a tener achaques, daba muestras de debilidad. Por un pequeño agujerito en el depósito iba perdiendo combustible. La situación se presentó apurada pues no había en muchos kilómetros gasolinera alguna ni taller de reparación posible. Alguien nos recomendó consultar con uno de los escasos vecinos, al que avalaba el hecho de  tener un tractor. Después de horas de espera el tractorista nos dió su opinión sobre la avería, se trataba de regresar a España muy despacio evitando que el depósito se vaciase, abastecerlo de vez en cuando por debajo de la linea del orificio pero !perigo nenhum¡ (ningún peligro) nos tranquilizó.


Valga este ejemplo para describir la situación de un "parkinsoniano" (espantosa nominación muy utilizada, no conozco que se use en muchos otros casos, griposo? canceroso? alzheimeriano?.) situación que me concierne directamente. El caso de un enfermo de este mal tiene cierto parecido y peor arreglo.  En esta afectación del cuerpo, para cuando te enteras, llevas años perdiendo combustible, en este caso dopamina, y dejas de carburar; lo que debía ocurrir paulatinamente- lo que viene siendo hacerte viejo- algo para lo que todos estamos más o menos preparados, se te echa encima y te pilla todavía con el look de la madurita de buen ver a la que no le pegan nada esos andares torpes ni esos movimientos robotizados. Y no queda más remedio que abastecer el depósito pero ya para siempre por debajo de la linea del orificio y hacer el camino que te queda despacito para no malgastar. Porque no hay reparación posible. ¡Tanto que se investiga como no hemos inventado, al menos, un avisador como el de los coches.!

Una imagen se me impuso enseguida a la observación, la de los niños cuando inician sus primeras correrías, se desplazan torpemente, a trompicones, casi al borde de la caída, pero no se frustran, no se agobian por ello, no quieren esconderse y disimular su torpeza, al contrario, ávidos de nuevas experiencias se lanzan más y más a la aventura de dar pasos hacia nuevos y deseables horizontes, un pasillo, una playa, un parque, un campo de deseo para recorrer, como sea, como sea... Si acaso no perdiendo de vista la mano de papá y mamá. Porque, como argumenta Spinoza en el texto, el niño no sabe, no tiene experiencia, nada perturba emocionalmente su afección corporal, quizás solo un poco de miedo. En esto nos parecemos, pero ya no hay mano de mamá.

Y si naciésemos viejos, con la propia lentitud de la vejez, el caminar indeciso  el movimiento torpe... Si, como el niño ignorásemos todo conocimiento que da la experiencia, si desconociéramos el alentador impulso de la adolescencia,  la ensoñación de la omnipotencia narcisista que alimenta la juventud, si no lo hubiéramos saboreado apasionadamente  o si, al menos, nos hubiera dado tiempo a aceptar su pérdida, probablemente menos dura  sería la caída. Pero hay una fórmula  infalible:la tristeza ocasionada por la desaparición de un bien se mitiga tan pronto como el hombre que lo ha perdido considera que ese bien no podía ser conservado de ningún modo. 

"Si no os haceis como niños no entrareis en el reino de los cielos" Mateo 18.3. 

Voy de camino. Esdedesear

jueves, 4 de diciembre de 2014

La política...televisada

"..mi no deseado presente se desenvuelve, me desenvuelve, como no puedo controlarlo, me limito a comentarlo" 
Ciorán." Breviario de podredumbre" 

Este es el momento de la política, de hablar de política, como hasta hace poco lo era de la economía. Ya pasó de moda hablar de la prima de riesgo, el bono a equis años, rescate si, rescate no, o de cuando se pasaría por aquí la troika , todo ello "desde el punto de vista del crecimiento y el empleo" claro. Ahora el tema candente es la política en general, y en particular la corrupción de los políticos, (entre otros) que, de repente, hace que al ciudadano, al periodista, al economista, al tertuliano y al politólogo,  le salgan granos y se le pongan los pelos como escarpias, al grito de !transparencia! ¡el que la hace la paga! ¡que se hagan el harakiri y el ikebana!,  tal es la sorpresa que se han  llevado inocentes como vivían de que tal desmesura pudiera estar  sucediendo. Las respuestas son casi absolutamente del mismo tenor, porque los votos mandan, y unos más reticentes que otros, casi todos se afanan en desnudarse lo que haga falta a golpe de propuestas y regulaciones que a ver quien les echa un galgo dentro de poco. 

 ¿Donde van los años de charlar de la optimista globlalización, de la preocupación por el ecologismo, el cambio climático? ¿Dónde las conversaciones sobre la hipoteca, mi coche "est  tres confortable et rapide", los viajes a Cancún y Varadero, las interminables carreras universitarias de los interminables hijos? A quien le interesaba la política, la corrupción, la justicia, la sanidad, la educación, asuntos que venían "de serie" y aburrían hasta a las moscas?. Y ahora,.. pues  que no hay quien se separe del televisor,porque a poco que te despistes te has perdido la última. Estamos en un sin vivir pero no se puede decir que en un sin vivir aburrido, esto es un show, a mi personalmente se me parece mucho al Show de Truman. 

No voy a hablar de política porque la política es otra cosa distinta a lo que nos está sucediendo. Mas allá del telón de este escenario donde se desarrolla la trama de este show, alguien está realizando actos políticos, pero  para conocerlos  es necesario leer los boletines oficiales, esos donde se plasman las autenticas ideologías de los dirigentes de turno  y sus consecuencias, Voy a hablar de la política televisada, que es lo que verdaderamente estamos viviendo, no nos engañemos,  y que ha conseguido despertar más interés del que nunca podría imaginarse, extendiendo las audiencias al común de los ciudadanos que asisten embelesados a la variedad de informativos, tertulias, magazines y hasta programas de humor. Se analiza en  detalle en una verborrea inacabable, se teoriza sobre la marcha y según la marcha,  se hace acopio de datos hasta la saciedad, se repiten imagenes y declaraciones hasta la nausea, incluso  vuelan por el aire los cuchichos arrasando  las dignidades, ventilando las intimidades, sin pudor.  En definitiva, alimentado por las bajas pasiones el personal parece haber salido de la anestesia y se ha inaugurado el tiempo del gran acusador. 

¿Estoy negando acaso el derecho a la indignación por la corrupción descubierta? (casualmente, ahora) Nada mas lejos, estoy denunciando este repentino interés, este interesado interés, por comportamientos, que no, por no denunciados, no existieran desde hace mucho, por no decir todo, el tiempo,  y ante los cuales los mismos que ahora se manifiestan  y acusan tan panchos,  mostraron la más absoluta pasividad y por lo tanto complicidad.  Y no me estoy refiriendo precisamente al grupo de actores jóvenes que irrumpen en el show, ellos son posiblemente los únicos con derecho a hacerlo y al rebufo de cuya demanda se desarrolla esta tragicomedia, esta ópera bufa, que si no fuera tan triste podría convertirse en sainete. La política televisada es otra forma de corrupción, es degeneración. Y no esdedesear. 

En próximas entregas hablaré de los actores/as.



sábado, 22 de noviembre de 2014

"Inflacción de las cosas, deflacción de los cerebros". Emilio Lledó



En el año 1982 se publicaba " La memoria del logos. Estudios sobre el diálogo platónico" del filósofo hoy premiado con el Nacional de las Letras Emilio Lledó, al que admiro profundamente. La lectura de este ensayo es, para mi de esas cuyo disfrute nunca se agota, que tienen esa increible peculiaridad de parecer siempre inédita, porque su mensaje es tan lúcido que revalida la sensación de esclarecimiento y liberación cada una de las veces. Un ejemplo de esto que digo podría ser este texto del capítulo I: El prisionero de la caverna, donde realiza las posibles lecturas de un mito de la cultura clásica, el Mito de la Caverna, con el que Platón simbolizaba  la condición humana. Gracias a las lecturas que Lledó nos acerca podemos ver como el famoso mito no ha envejecido, quizás porque la condición humana se resiste a mudar y la historia, como pensaba Walter Benjamin: aunque hecha eternamente por hombres, lo es sin conciencia ni plan, como en un sueño. A una historia como la nuestra, la de nuestra condición humana, solo le cabe repetirse, lo estamos viendo en la rabiosa  (en varios sentidos) actualidad de nuestro país, actualidad a la que le van como anillo al dedo estas explicaciones del gran filósofo Emilio lledó.  Esdedesear


 ...una lectura social. En el mito (se refiere al Mito de la Caverna) se nos habla del acomodo que los prisioneros satisfechos han ido haciéndose en la caverna. Aceptando la sombra como realidad y negándose a romper su integración con la nada, cabe llenar el vacío y la necedad con el cultivo de la sumisión al engaño. "Y si hubiera entre ellos algunos honores y recompensas, que concedieran los unos a aquellos otros que por discernir mejor las sombras que pasaban y acordarse mejor de cuáles de entre ellas solían pasar delante o detrás o junto con otras, fuesen más capaces que nadie de profetizar lo que iba a suceder"

Es posible que, como se ha escrito, Platón tuviese presente la clase política griega y pretendiese retratar en los prisioneros que se intercambian honores, a los hombres que, en la rueda de los compromisos, acaban venciéndose del lado en el que los vínculos al magma social son más fuertes, y menos creadores los estímulos.

Subyace también a la escenografía platónica una lectura psicoanalítica. Es muy posible que este mito sin precedentes en la tradición griega, estuviese influido por el orfismo y por su interpretación del alma y su destino. Por supuesto que la caverna remite también a una hermenéutica individual en la que se da un paulatino proceso de autoconocimiento. Cargados de imágenes reflejadas, sin que la conciencia pueda asumir otra cosa que el reflejo, sin poder saltar sobre la sombra impuesta la clausura del prisionero se convierte en condena   Aqui ya no queda el alivio de la estupidización compartida. Los muros de la indidualidad, de la particular y privadísima experiencia no pueden saltarse. Solo es posible la transferencia hacia aquellos que comportan una cierta esperanza de liberación en la claridad; en el contexto de luz en el que se destacan los olvidados contornos de las cosas.

 Hay también otras posibles lecturas del mito. Una de ellas podríamos llamarla lectura televisiva. No hay que hacer grandes sutilezas hermenéuticas para descubrir en el montaje de la caverna, la esencia misma de lo que puede constituir la desinformación en la sociedad contemporánea y, concretamente en uno de sus medios más poderosos: la televisión. 

Aunque no fuese por otra causa, nadie podría negar la modernidad del mito que parodia, certeramente, el más perfecto esquema de las relaciones establecidas entre el espectador pasivo y el señor de los objetos, del tiempo y del poder. Los paseantes de realidades engañosas, los programadores de la violencia y la falsedad, como en el mito, siguen en pie luchando hábilmente por convertir el mundo en una gran caverna frente a la que colocarán su inmensa pantalla de sombras. Pero precisamente, porque tenemos cada día más clara conciencia de este fenómeno de la subcultura, son absolutamente inútiles aquí las palabras, las interpretaciones. Habría que alcanzar la verdadera praxis creadora que hiciera imposible esa manipulación. 
   
En las páginas posteriores a aquellas en las que Platón describe el mito, en los libros VIII y IX de la República, se hace un análisis lúcido de los regímenes políticos: monarquía, oligarquía ,timocracia, democracia, demagogia, tiranía y de la corrupción que permite que se pase de unos otros cuando al pueblo, al demos, no se le da una educación verdadera. La lectura política del mito nos hace suponer que esta dura e inevitable dialéctica de la corrupción se engendra en la misma atmósfera de la caverna. Las alternativas políticas, que pueden ser creadoras y revolucionarias, admiten, con todo, que es posible, desde alguno de estos regímenes, cambiar la realidad: hacer que no sean sombras las que en la caverna anidan, y que no sean prisioneros sus habitantes. (... sigue una lectura trágica) y finaliza:
   
 La muerte en la caverna del mundo es la muerte en la posibilidad. Para convertir la temporalidad inmediata en memoria y proyecto,, se necesita algo extraordinariamente creador; la lucha decidida, revolucionaria, desde presupuestos absolutamente nuevos, contra las cavernas, contra los muros. Ello se logra con el arma sutil y mal usada de una palabra simple: Paideia, educación. Porque mucho más peligrosa que la inflación de las cosas, es hoy la galopante deflación de los cerebros."
  





domingo, 16 de noviembre de 2014

Paisanos






"-Hay que defender España
-Mellor sería que España nos
defendese a nos."

Imagen de "Cousas da vida"
por Castelao

domingo, 7 de septiembre de 2014

Mercaderes

"Quisiera ir un paso más allá. Por sí misma la realidad no vale un centavo. Es la percepción lo que confiere significados a la realidad. Hay una jerarquía entre las percepciones ( y por consiguiente entre los significados) en la que aquéllas adquiridas mediante los prismas más refinados y sensibles ocupan la cima. Es la cultura, única fuente de suministro, la que aporta a dichos prismas el refinamiento y la sensibilidad; es la civilización, cuya principal herramienta es el lenguaje. La evaluación de la realidad materializada mediante tal prisma- cuya adquisición es un objetivo de la especie - es por lo tanto la más precisa y quizás incluso la más justa (Ante todo esto no hay que hacer caso de los gritos de ¡Improcedente! y "Elitista! que pueden surgir, como no podía ser menos en los centros del saber locales porque la cultura es "elitista" por definición, y la aplicación de principios democráticos a la esfera del conocimiento conduce a la equiparación de sabiduría e idiotez)
 Joseph Brodsky  en el prólogo de "Contra toda esperanza" Memorias de Nadiezna Mandelstam

Que la realidad no vale un centavo es una afirmación de un hecho  tan verdadero  y constatable que de ninguna otra forma podríamos soportar los estragos que ella misma  produce. Estamos tan hechos a esa devaluada realidad, ya sea en una mirada histórica a cualquier pasado, preñado de guerras, miserias y abusos como en la percepción inmediata de nuestro presente, preñado de las mismas guerras, miserias y abusos,  que podemos transitar por ella aparentemente indiferentes, excesivamente indiferentes diría yo, como si un:  ¿Que más da? anestesiante permitiera  un sobrevivir con optimismo a la esencial mortalidad que nos constituye y de ahi para arriba.



Expulsión de los mercaderes del Templo. El Greco

Y aún así, sigo considerando que, sean cuales sean las aciagas circunstancias que individual o colectivamente estemos abocados a vivir, hay, como dice Brodsky, una jerarquía de percepciones que nos ofrecen diferentes significados para esa misma realidad; ya lo expresaba Campoamor en su famoso poema "En este mundo traidor, nada es verdad ni es mentira, todo depende del color del cristal con que se mira" La sensibilidad que proporciona la insaciable satisfacción de transitar por los luminosos colores de la civilización por el refinamiento de la cultura, y su lógico devenir en ética,  es inversamente proporcional a la grosera idiocia de los que caminan por la tenebrosa senda de la ignorancia. No hay corrupción suficiente, ni latrocinio ni violencia que pueda con la fortaleza de quien se sostiene sobre sólidos principios morales. No son los mismos prismas ni somos de la misma especie. Esdedesear

lunes, 25 de agosto de 2014

Retorno a Schopenhauer

   "Todo querer nace de una necesidad, por consiguiente, de una carencia y por lo tanto de un sufrimiento.La satisfacción pone fin a éste; pero para un deseo que es satisfecho hay por lo menos diez que no lo son; además, los apetitos duran largo tiempo; las exigencias son infinitas y su satisfacción es corta y escasa; a veces la satisfacción definitiva es solo aparente; el deseo colmado deja su puesto a otro nuevo, aquél es un error conocido y éste un error desconocido. Ningún objeto de la voluntad puede dar lugar a una satisfacción duradera, sino que se parece a la limosna que se arroja a un mendigo y que solo sirve para prolongar sus tormentos.

      Por consiguiente, mientras nuestra conducta esté ocupada por la voluntad, mientras estamos bajo la presión del deseo con sus alternativas de esperanza y de temor; en suma, mientras somos el sujeto de la voluntad no es posible que disfrutemos dicha ni tranquilidad. Ya seamos perseguidores o perseguidos, ya temamos la desgracia o corramos tras los placeres, en el fondo todo es lo mismo, los cuidados que nos produce la voluntad exigente, cualquiera que sea su forma, agitan y desasosiegan constantemente nuestra conciencia y sin tranquilidad no hay dicha posible. De este modo el sujeto de la voluntad está atado a la rueda de Ixión, está condenado a llenar el tonel de las Danaides, al suplicio de Tántalo.
     Pero cuando una circunstancia exterior o nuestro mismo estado de ánimo nos arranca, de improviso, al torrente sin fin de la voluntad y emancipa nuestro conocimiento de la esclavitud del deseo, la atención ya no se dirige a los motivos de la voluntad, sino que concibe las cosas libres de sus relaciones con el querer, por consiguiente, de un modo desinteresado, sin subjetividad, de una manera puramente objetiva, entregándose a ellas plenamente, en cuanto son puras representaciones y no meros motivos, entonces la tranquilidad, buscada antes por el camino del querer y siempre huidiza, aparece por primera vez y nos colma de dicha. Surge entonces aquel estado libre de dolores que Epicuro encarecía como el supremo bien, como el estado de los dioses, pues en aquel instante nos vemos libres del ruin acoso de la voluntad, celebramos el sábado de la voluntad y la rueda de Ixión cesa de dar vueltas.
   Semejante estado es el que yo describí anteriormente como indispensable para el conocimiento de la Idea, como pura contemplación; nuestra personalidad desaparece en la intuición, nos perdemos en el objeto, nos sustraemos al principio de razón, al conocimiento de las relaciones y a la vez las cosas se nos aparecen como Ideas y el individuo se convierte en  puro objeto del conocer sin voluntad, apartándose de la corriente del tiempo y de la cadena de relaciones. Entonces, lo mismo da contemplar la puesta de sol desde un calabozo que desde un palacio."
A. Schopenhauer "El mundo como voluntad y representación"

Así lo creo, y esdedesear.