viernes, 27 de febrero de 2009

Tengo unos amigos

"Busco en vano en mis recuerdos y no encuentro nada que merezca provocar más dolor y compasión que lo que pasa ante mis ojos.Al parecer se ha roto en nuestros días el lazo natural que une las opiniones a los gustos y los actos a las creencias. La simpatía que se observaba entre los sentimientos y las ideas de los hombres ha sido destruída y se podría decir que todas las leyes de analogía moral han sido abolidas."
De "La democracia en América". Por Alexis de Tocqueville.




YouTube - MASH~You've Got A Friend In Me

El domingo es día de elecciones en Galicia. Votaré y luego iré a pasar el día con mis amigos de MASH. Hay un lugar ético posible, un espacio único de libertad, allí reina el humor y el amor.

jueves, 26 de febrero de 2009

Consecuencias del perseverar.

"Los procesos del sistema Icc(inconsciente) son atemporales, es decir, no están ordenados con arreglo al tiempo, no se modifican por el transcurso de éste, ni, en general, tienen relación alguna con él. También la relación con el tiempo se sigue del trabajo del sistema Cc (consciente)"
De "Lo inconsciente". Por Sigmund Freud

¿Qué es esto? Esto es ahora la nueva imagen de mi pasado.
El presente postmoderno.









¿Qué es esto? Esto es ahora la nueva imagen de mi futuro.
El presente intemporal del caminante.











Cualquier tiempo pasado no fué mejor. Yo ya lo sabía. También sabía que no sentiría más emoción que la que ya albergaba en mi corazón su recuerdo, pero quería volver. No era un imperativo de satisfacción actual de un deseo nostálgico, nada de eso. Era un juego, una ocasión.
La de comprobar que si algo ha cambiado esa no he sido yo. Aquella alegre y convulsa promesa que yo era entonces ha devenido una alegre y serena realización pero no ha sido un cambio, aunque yo no lo supiera. Ahora, con la perspectiva que permite la mirada al pasado, sé que en lo sustancial siempre he sido la misma, una sustancia libre "perseverando en su ser"

"Cada cosa se esfuerza, cuanto está a su alcance , por perseverar en su ser" (el deseo).
"El esfuerzo con que cada cosa intenta perseverar en su ser no implica tiempo alguno finito, sino indefinido."
"El alma, ya en cuanto tiene ideas claras y distintas, ya en cuanto las tiene confusas, se esfuerza por perseverar en su ser con una duración indefinida, y es consciente de ese esfuerzo suyo".
De ¨Ética" por Baruch Spinoza.

P.D. Gracias por acompañarme en este viaje y hacérmelo tan agradable. Sois el mejor presente que se puede desear.

viernes, 20 de febrero de 2009

Regreso al pasado.

"Quien se acuerda de una cosa por la que fue deleitado una vez, desea poseerla con las mismas circunstancias que se dieron cuando fue deleitado por ella la vez primera.
Demostración: Todo cuanto el hombre vio junto con la cosa que le produjo deleite(por la Proposición 15 de esta parte) será, por accidente, causa de alegría, y de esta suerte (por la Proposición 28 de esta Parte), deseará poseerlo a la vez que la cosa que lo deleitó, o sea, deseará poseer la cosa con todas y las mismas circunstancias que se dieron cuando fue deleitado por ella la vez primera."
De Ética, por Baruch Spinoza.

Hago un alto y me sirvo de las palabras de Spinoza para contaros que, como sabeis, estos días de carnaval voy a viajar treinta y tantos años al pasado. A un lugar que recuerdo con alegría y que seguramente se haya desfigurado interesadamente en mi memoria. Pero en todo caso la memoria siempre es interesada y lo que importa es la gratificación que ese recuerdo me produce. No volveré a poseer la juventud de aquellos días como esdedesear pero sí la inocencia. La edad de la inocencia no cumple años. Feliz carnaval.


P.D. Al terminar de escribir este texto empiezo el recorrido por algunos blogs que leo diariamente. Transcribo el primero, la entrada de hoy de Gómez Pin, para dejar testimonio de la "verdad" que encierra el azar.
Blog de Demetrio Pin
La necesidad de regresar
Unos días antes indicaba que en su reflexiones sobre Sésamo y lirios de John Ruskin, el creador de la Recherche indica que la literatura es tan sólo el pórtico que posibilita la búsqueda de una verdad escondida en cada lector, y que sería una errónea inversión de jerarquía el considerar que lo profundo reside en la literatura misma. También Venecia es fundamentalmente una ocasión de reencontrar la verdad propia; en el caso del Narrador ocasión de sentirse de nuevo en ese Combray del que quizás nunca realmente se había alejado. Nada encuentra en Venecia el que no tiene en su fuero interior algo que reencontrar. Al que realmente ama Venecia no les motiva, de hecho, otra cosa que la necesidad de regresar.

lunes, 16 de febrero de 2009

Deseo, luego existo.

"La mayor parte de los que han escrito acerca de los afectos y la conducta humana, parecen tratar no de cosas naturales que siguen las leyes ordinarias de la naturaleza, sino de cosas que están fuera de ésta. Más aún: parece que conciben al hombre, dentro de la naturaleza, como un imperio dentro de otro imperio. Pues creen que el hombre perturba, más bien, que sigue el orden de la naturaleza, que tiene una absoluta potencia sobre sus acciones y que sólo es determinado por sí mismo. Atribuyen además la causa de la impotencia e inconstancia humanas, no a la potencia común de la naturaleza, sino a no sé qué vicio de la naturaleza humana, a la que, por este motivo, deploran, ridiculizan, desprecian, o lo que es más frecuente, detestan; "
De "Ética demostrada según el orden geométrico". Por Baruch Spinoza

A veces cuesta encontrar las palabras para describir lo que sientes al leer a algunos filósofos, a los que más regresas, una y otra vez, por la iluminación que te dispensaron en el primer encuentro. Como estoy removiéndome en el asiento y agitando, como lo haría una batidora, el sinfin de expresiones que se me ocurren para ordenar el caos de sensaciones, voy a decir una sola cosa pero apasionada: ¡Hay que leer a Spinoza! Solo con leer el párrafo anterior ya nos sentimos más liberados de la gran responsabilidad que sin darnos cuenta estamos atribuyendo a nuestro "yo" en particular, a la naturaleza humana en general. ¡Ah! La famosa culpa.

Me gustaría regodearme y que habláramos de la anécdota de su biografía, que me resulta tan atractiva porque entraña la rebeldía, la originalidad de pensamiento y de acción del que no se casa con nadie, pero también el compromiso y la implicación del que sabe que el hombre no es nada sin la "Ciudad". Sólo con leer de nuevo el Herem de su expulsión de la sinagoga quedo tan impresionada otra vez... "Excomulgamos, maldecimos y separamos a Baruch Espinosa, con el consentimiento de Dios bendito y con el de toda esta comunidad... que sea maldito de día y maldito de noche; maldito cuando se acueste y cuando se levante; maldito cuando salga y cuando entre; que Dios no le perdone, que su cólera y su furor se inflamen contra este hombre y le traigan..." ¡Es mucho! Pero mucho más impresiona que, después de ello, Spinoza haya convertido el descrédito del que partía en una de las obras más fiables de la filosofía de todos los tiempos. Quizás simplemente porque contrapone al dogmatismo de los que se creen en posesión de verdades sobrenaturales, la honradez del que ofrece verdades naturales. "Las ideas inadecuadas y confusas se siguen unas de otras con la misma necesidad que las ideas adecuadas, es decir, claras y distintas" Es el gran consuelo de incluir el error en nuestra naturaleza como formando parte de la verdad.

Toda su Ética lo es. Un desgranar explicaciones, razones, justificaciones, un desmenuzar acciones, percepciones, sensaciones, que van produciendo ese maravilloso efecto de comprensión. Porque lo que Spinoza contempla es el gran esfuerzo que "la salvación" requiere. "La salvación humana se alcanza por el conocimiento", el conocimiento de las ideas adecuadas de las que brotan las acciones del alma y las inadecuadas de las que dependen las pasiones. Puedo atribuir a Spinoza el que yo haya descubierto "el deseo" como la esencia del hombre. "lo que le hace perseverar en el ser". Algo que ha sido fundamental para mi "salvación", para mi explicación, y en un orden de cosas más trivial la propia significación del nombre de este blog. Porque esdedesear que vivimos, y esdedesear que lo contamos. Pero hay también unas reflexiónes, en su Teoría de los Afectos dentro de ésta obra, que me entusiasman, y sobre las que quiero seguir hablando, las proposiciones sobre el lugar central que ocupan en nuestra vida los afectos de la alegría y la tristeza, que son afectos pero sobre todo efectos y por consiguiente no una meta sino solamente un paso. Y esto de que la alegría y la tristeza sean sólo un paso sí que fué un tremendo descubrimiento. Vereis por qué.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Yo también soy un interruptor.

"Es precisamente aquí donde cabe cifrar la misión del filósofo en la sociedad, si se me permite, por un instante, hablar en términos tan enfáticos: demostrar que un sujeto puede ser interruptor de la información y no un simple canal de transmisión que sirve de paso a las epidemias temáticas y oleadas de excitación."
De EL Sol y la Muerte. Conversaciones entre Peter Sloterdijk y Hans-Jürgens Heinrichs

Pido permiso, también yo, por utilizar este fragmento tan enfático de las palabras de Sloterdijk , para continuar hablando del manido tema de la televisión. Pero veremos por qué lo hago. Sloterdijk en este tramo de la apasionante conversación que contiene este libro "El sol y la muerte", cuestiona la posibilidad de soberanía de alguien que, referido a los medios de comunicación, no es capaz de poner fin a la cadena de excitación, de distanciarse de las epidemias de opinión. El no dejar de hacerlo, el no convertirse en interruptor por lo tanto, deja al individuo en la precaria e insatisfactoria ilusión de autonomía. Hace estas consideraciones refiriéndose más a un contexto intelectual de transmisión de información en los medios de comunicación que a esta otra esfera más de andar por casa que yo quiero comentar, pero me temo que el uso y disfrute de la televisión, en la intimidad de nuestras chozas nos atañe a todos, incluso a aquellos que pretenden vivir en el palacio de las ideas. Recuerdo, por ejemplo, que hace unos años tuvo bastante repercusión mediática el hecho, que sin embargo yo creía, aunque erroneamente, más habitual, de que Emilio Lledó, renombrado filósofo, no tuviera televisor en su casa (nos comentó en un curso por aquel entonces que con ocasión de habérse averiado el que tenía decidió no volver a tener otro dado el "doloroso" contenido de las programaciones),y no había entrevista que se preciara en la que el entrevistador no sacara a relucir tal tema tan doméstico.

Pienso que la televisión es el invento de la historia, al menos por la generalización de su uso, por su capacidad de creación de imaginario, por su potencia movilizadora y moldeadora de deseos, y más aún por sus prestaciones terapéuticas. Siempre disponible, en cualquier tiempo y lugar, es el cómplice perfecto. Para sí lo quisieran todas las civilizaciones. No hay hogar que no tenga un televisor, desde la chabola (me viene a la memoria particularmente una de chapa y uralita en una cueva en Bolivia)más inmunda hasta la más lujosa mansión. Es más,casi no hay hogar que no lo tenga encendido constantemente. No lo critico, lo comprendo. Me parece una consecuencia lógica de la magnitud de sus características, como también me lo parecen los quebraderos de cabeza que produce, véase el caso que comenté de la señora que no le quedó más remedio que escuchar la radio, por la desgracia del vendaval. ¡Vaya infortunio! Solo cabe deducir el grado de confort planetario que hemos alcanzado y solo la comparo con el hallazgo del espejo, en el que representamos, como en la pantalla del televisor, nuestra imagen alienada, ¿o es que alguien cree que se ve a si mismo, en su autentica y completa esencia en un espejo?. Eso es, al fin y al cabo, un espejo más. En el que vemos lo que queremos ver.

Cuando era una niña llegó a España la televisión. Como no la había en todas las casas nos reuníamos en alguna para ver "lo que echaban", daba igual. Recuerdo una habitación repleta de gente para ver "El show de Loreta Young", impresionante, ¿como no?. El cine fue perdiendo misterio, la radio parecía mediocre a su lado, de gente rancia y antigua. Desde entonces he tenido una relación dialéctica con la televisión, un uso acorde a las etapas de mi propia maduración, he disfrutado mucho con muchas cosas, y como otros medios me ayudó a re-conocerme. Fui descubriendo la nocividad de un uso fuera de mi propio control, por el displacer que me producían sus consecuencias.Y ¡Oh, dioses,! también descubrí que tenía un botón de encendido y apagado que yo solita podía dominar. Fui comprendiendo que su avance replegaba mi experiencia interior, y viceversa, que el avance de mi experiencia interior replegaba sus tentáculos, pero no olvido los buenos ratos pasados. Hoy día, con ver un informativo de vez en cuando (apenas cambia nada, aunque lo parezca, en bastante tiempo) y un par de programas de humor, me llega bien. Como es dedesear.

P.D. Para dedicar mi admirado recuerdo a Freiser y "Hawkeye" Pierce (de Mash), con los que sigo reuniéndome, aunque en otro formato.¡ Ah.. y a los documentales de la Dos.!

lunes, 9 de febrero de 2009

Lo que el viento se llevó (2): La televisión.


El vendaval de estos días pasados fué bastante impresionante, todos hemos sufrido alguna consecuencia (algún familiar mío por ejemplo vió como le destrozaba su querida casa que quedó como vemos en la foto), peor, terriblemente peor, ha sido para las personas que perdieron a sus seres queridos. Otras pérdidas materiales agravan la situación de crisis económica, tanto para las familias como para las instituciones oficiales, cuyos presupuestos lo son de todos nosotros.
Desde hace años, desde que vivimos en democracia, viene siendo costumbre que una de las primeras reacciones que los medios de comunicación buscan para sus noticieros sea la de los vecinos de las zonas afectadas por algún desastre de este tipo, así cuando no son riadas, son nevadas, son tormentas, terremotos, olas de calor, etc. Las hay de todo tipo, abundan todavía las que manifiestan conformismo resignado con lo que parece inevitable, el destino inexorable de una naturaleza que no atiende a las distintas formas en que el hombre, en uso de su libertad, quiera materializar su existencia. Digamos que no es conveniente para esto urbanizar donde no se debe, construir deficientemente, viajar cuando no es imprescindible. Y además no aprender de los errores y prever nuevos acontecimientos de este tipo, planificando responsablemente tanto las acciones para pedir explicaciones a quien se deban pedir como tomando medidas personales para evitar nuevas consecuencias.
Pero, jaleadas por esos mismos medios que buscan sobre todo reacciones airadas, cabreadas e inquisidoras, cada vez hay más manifestaciones de protestas que reclaman al maestro armero, en este caso papá estado por indeseados y crispantes malestares. Hay uno que me produjo extrañeza y compasión al mismo tiempo. Una mujer de un pueblo de Galicia, no recuerdo cuál, contestaba ante el micrófono que estaba indignada por lo ocurrido, tamaña "desfeita" les había obligado a su familia y a ella misma a permanecer todo el día escuchando la radio puesto que no sabían qué hacer. El problema era que al no haber "luz" no había "televisión". Me recordó a otro personaje que con otro corte de la energía eléctrica , esta vez en Coruña, él y su familia tuvieron que salir al portal gran parte de la noche porque "¿qué íbamos a hacer sino teníamos ni televisión?
Pero la extrañeza y la compasión han dejado paso al análisis y este tema de la "tele" creo que es importante, seguiré hablando dentro de unos días. Porque esdedesear.


jueves, 29 de enero de 2009

El sentimentalismo

"Los economistas acusan de sentimentalistas a quienes infunde un escalofrío de horror la enunciación de sus atroces villanías. Puede que así sea: Yo confieso de buena gana que tengo algunos tintes de sentimentalismo en mi ¡gracias a Dios!- Desde que la Revolución Francesa hizo caer en la mala reputación a esta forma de pensar- y no del todo inmerecidamente debo admitir, verdadero, bueno y bello como fue ese movimiento- siempre ha sido tradición presentar a los sentimentalistas como personas incapaces de pensamiento lógico y poco dispuestos a mirar a las cosas de frente"
De "Amor evolutivo" por Ch. S. Peirce

La primera vez que me las tuve que ver con la filosofia fue cursando el "Preu" en el instituto, fue un combate de un solo asalto por finalización por cao (mío). El primer día de clase, el profesor, del que solo recuerdo su aspecto físico, pelo engrasado y gruesas gafas, pidió un desayuno de cafe con leche y churros, nos dijo que fuéramos leyendo algo del tema, casi una hora más tarde, cerca del final,nos preguntó si teníamos alguna duda. Era un largo tema sobre Kant el que nos ocupaba, de un libro que me pareció árido y tocho, no sabía quien era Kant ni por qué había que estudiarlo y así me quedé porque en los siguientes días cuando ví que las clases no iban a conllevar explicación alguna, solo leer y dar la lección, dejé de asistir. Mi segundo profesor de filosofía era un ex-jesuita, apasionado de Zubiri, en todo el curso no se sentó jamás. Hablaba con calor (advierto ahora la propiedad física del término) de filosofía, nos recomendó un libro de bolsillo para trabajar durante el curso "Cinco lecciones de filosofía" de Zubiri y me convenció para siempre (no precisamente Zubiri, sí la filosofía y la pasión del profesor). Dice Wittgenstein que no es necesario leer a todos los filósofos y todas sus obras, basta con leer algunos fragmentos. Con razón.

Evocando mis "acciones pasadas" como quiere Peirce (o Schopenhauer, el primero que me enseñó que solo de esa forma podemos conocernos y proyectarnos) si me remonto a las primeras huellas sobre las que se empezó a asentar mi amor por la filosofía traigo a la memoria la lectura a escondidas de un primer libro de antropología, probablemente Levi-Strauss o Malinowsky, en todo caso fijé un primer acto de fe, el de que existían unas relaciones funcionales y estructurales entre los individuos y las sociedades que pintaban mucho. Por aquella época, mis quince años quizás, mi padre se afanaba en explicarme los motivos de sus creencias religiosas fundamentándolos en explicaciones racionales, y me daba cuenta profusamente de las vías para la demostración de la existencia de Dios de Santo Tomás de Aquino, mientras paseábamos. Otro tanto hacía con las bases de los comportamientos humanos, sus opiniones siempre iban acompañadas de alguna referencia a causas o razones. Hacía una inferencia que no olvidé, " creo que la sensibilidad está en proporción inversa al roce, luego a mayor roce menor sensibilidad", extrapolando su pasión por las matemáticas al mundo de las relaciones personales. No solo no la olvidé sino que dediqué mi vida a que no se cumpliera, al menos para mi, y con bastante buen resultado. La compra de un libro "La introducción al psicoanálisis" de Jung, en una cálida recomendación de un librero que me veía repasar las estanterías con mis ojos todavía adolescentes. La lectura directa de "La conquista de la felicidad" de Bertrand Russell, de la "Rebelión de las masas" de Ortega, fueron mis primeros motores para el encendido compromiso con la libertad personal.

¿Pero qué es después de todo el sentimentalismo? ... es una doctrina por la que debería tenerse un gran respeto por los juicios del corazón inteligente" dice Peirce.

Otras impresiones de huellas que formaron mis hábitos gracias a energías (otra vez el universo)sentimentales: Thomas Mann me condujo a Schopenhauer, Schopenhauer a Kant, Wittgenstein a James, Lledó a Platón, Jung a Freud y un largo etcétera, de "melodías encadenadas" en la música de las esferas, sintiendo la poderosa atracción que gravita en sus palabras (mecánica newtoniana?). Juicios de corazones inteligentes que penetran los corazones inteligentes de todos. Sí, se lo debo todo al sentimiento, y creo además que fué gracias a esa creencia (o tendencia) que he mirado siempre las cosas de frente. Como ya dije en otra ocasión, el sentimiento y la intuición son lo primero,el origen, no conviene alejarse,requiere tensión en el esfuerzo para seguir creciendo pero es justamente eso lo que forma el hábito. La herencia y la evolución por la adquisición de hábitos que nos satisfacen, esa es la teoría del amor evolutivo de Peirce. Me parece que esdedesear.´

P.D. Para recordar que para Empédocles (435 aC) a quien se considera antecedente del pensamiento científico actual, las fuerzas de Amor y Odio eran la explicación, origen y causa de toda evolución. Del movimiento, del devenir, del conocimiento, de la armonía. ¡Uhmm! Etimología sentimental de las explicaciones físicas.